INTRODUCCION
Los músicos populares, desde compositores, cantantes, arregladores, instrumentistas, directores, productores, etc., han sido históricamente diseñadores y modeladores de las conductas y estilos de vida de las comunidades que los adoptan como sus ídolos y/o referentes indiscutidos.
Con el desarrollo y avance de los medios de difusión, esta situación se ve extraordinariamente acentuada, y la influencia que estos agentes ejercen sobre la sociedad va desde lo político, filosófico, religioso a los hábitos de consumo, conductas de acción o reacción ante los eventos cotidianos, etc.
Seguramente todos somos conscientes de esta realidad, pero este Movimiento cree además indispensable e impostergable que esta misma sociedad incida en el proceso de formación de estos músicos, dotándolos de la mayor idoneidad, responsabilidad y compromiso posibles para abordar la tarea que les toca.
A continuación citamos algunos pasajes de grandes obras que nutren la filosofía del Movimiento Cultural “Jazz a la Calle”.
La enculturación musical implica comprender el lugar de la música en y a través de la cultura y también la cultura en y a través de la música. Llegar a comprender la cultura de sí mismo es lo mismo que adquirir la sabiduría, captar de forma holística un cuerpo de conocimiento y una comprensión de las interrelaciones entre unos aspectos y otros. No es suficiente por tanto estudiar música mediante el análisis y la interpretación de obras musicales particulares. Uno debe entender también, entre otras cosas, los contextos sociales, políticos, económicos, filosóficos, artísticos, religiosos y familiares donde tienen lugar la experiencia musical, el hacer música. Esta visión implica abordar un enfoque contextual e interdisciplinario de la música y la integración de este conocimiento con el resto de la experiencia vital.
Jorgensen, 1997: 25
“La Educación es un proceso que cambia a quienes experimentan el aprendizaje. Cada curso, cada programa o unidad del mismo, debe estar dirigido a producir algún cambio mas o menos significativo en el alumno”
Bloom 1971
“La Educación general busca formar un ciudadano para una comunidad determinada, en un momento histórico determinado, con condiciones sociales bien determinadas.
Hay que tener en cuenta que los cambios que un educando debe lograr son innumerables. Pero el tiempo disponible es sumamente limitado. Esto nos obliga a seleccionar los aspectos más importantes, los que podemos identificar como objetivos fundamentales.
Esto nos compromete a ser sumamente cuidadosos al seleccionar estos objetivos.
Desde la antigua Grecia, desde la antigua China, desde muchos lugares y en diferentes épocas se ha tratado con bastante interés la Educación Artística en general y la Educación Musical en particular.
Los antiguos griegos consideraban la música junto con las matemáticas como las dos materias más importantes para la formación de un joven ciudadano.
En la antigua China el maestro K’ung Tsi o también K’ung futsí (de donde proviene el nombre en castellano de Confusio) tenía a la música como la base de todos sus actos.
Para resolver un problema tocaba un instrumento y de su inspiración musical surgía su resolución.
A lo largo del tiempo encontramos muchos nombres importantes de filósofos, pensadores y educadores tales como Rousseau, Basedow, Pestalozzi, Montessori,Willems, etc., que se han ocupado del Arte como herramienta para la formación del ciudadano.
Herbert Read fue más allá al proponer “La Educación a través del Arte”.
En estudios realizados más modernamente se ha determinado precisamente la importancia del Arte y especialmente de la música en la formación del niño.
Recordemos que la música es la más social de todas las Artes.
Ahora se sabe que escuchar a Mozart en particular, y aprender a tocar un instrumento musical en general, estimula la señalización nerviosa del cerebro, aumentando la capacidad de razonamiento espacial y matemático.
Las lecciones musicales ejercitan un conjunto de habilidades mentales, al combinar movimientos delicados y precisos con la escucha comprensiva de ritmos y tonos, a lo que se suma una dimensión emotiva que refuerza un circuito de retroalimentación positiva que trasciende el aprendizaje musical, y que incide en todas las actividades cognitivas.
Entre los fines más generales encontramos que la Educación en sí misma procura la perfección del hombre en su cuerpo, en su espíritu, en sus potencialidades y capacidades. La Educación Musical está íntimamente ligada a esto.”
Santiago Gutierrez
(Cátedra de saxofón en la Escuela Universitaria
De Música del Uruguay y Docente del presente Proyecto)
1er. año generación 2008 de alumnos de la escuela JAZZ a la CALLE
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
![]() |










